A ratos más feliz que nadie y a ratos más jodida que todo el mundo.
Es difícil convivir en una sociedad en la que ves a todo el mundo feliz menos tú mismo. Todos están contentos de la mano de sus parejas. Contentos comiéndose un helado o hablando por teléfono. Lo peor es cuando todo resulta monotemático. Cuando todo tiene que ver con la felicidad del resto. Cuando todo lo bonito, espectacular, sensacional, increíble, fantástico, original y divertido es de los demás y es tan repetitivo que llega a restregarse por la cara de uno mismo hasta hacer daño. Lo que resulta espectacular es cuando te comparas y hay un desequilibrio emocional brutal entre uno mismo y el resto. Donde no ves nada más allá que lo malo que recibes de la vida.
Intentas cambiar tu forma de ser por los demás pero resulta estúpido hacerlo, porque no llegas a ninguna parte. Seguirás siendo la persona adecuada para los favores que todo el mundo necesita y cuando todo esté solucionado te volverás transparente. Nadie te verá y quedarás en el olvido total hasta que vuelvas a ser necesaria. Ahí es cuando se produce un círculo vicioso. Pasa de opaco a translucido y de translucido acabas siendo transparente como siempre.
No creo que esto pueda torcerse mucho más.
Te equivocas. Primero porque esto sólo es un rizo. Se puede llegar a torcer lo que no te imaginas. Segundo porque no para todos eres insignificante. No para todos eres transparente. Y tercero, ¿sabes qué? A los que nos creemos translúcidos dicen que nos esperan grandes cosas que lograr. Nosotros lo tenemos más difícil porque Haly considera que podemos más que los demás. Lo bueno dicen que se hace esperar. Tenemos que empezar a creer que podemos porque sino no podremos jamás. Y te diré otra cosa, cuando todo sea mierda, cuando ya no veas más, cuando sólo existan parejas comiendo helados, entonces te pediré una cosa, te pediré que cierres los ojos, muy fuerte, y que respires, con toda tu fuerza, inspirando toda fuerza que puedas y más, de esa que dicen que se cultiva en los árboles, aunque a mí me vaya más la de debajo de las piedras, y expires todos los problemas, todas las comidas de tarro, toda esa MIERDA, porque esa es la única manera que tienes de seguir adelante. Considérate afortunada porque todo podría tergiversarse hasta tal punto que siquiera considerases mierda lo que ahora tienes. Procura luchar por ti, por ti y por nadie más, porque eso es lo que verdaderamente importa, o eso me dijo alguien especial una vez. Treu els ous que tens coño i segueix et costi el que et costi.
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